Mundo ficciónIniciar sesiónLa mujer recordó el triste momento cuando apenas tenía diez semanas de embarazo y él la golpeó sin piedad provocándole un aborto. Le practicaron un legrado, en esa época en los hospitales públicos no tenían ninguna consideración. Sin nada de anestesia introdujeron dentro de la cavidad uterina una varilla con mango y una pequeña asa para ir raspando el endometrio. El dolor que sentía en ese instante sumado a las costillas rotas y a la angustia emocional de haber perdido a su bebé, aniquilaron
Queridos lectores un nuevo capítulo, los testimonios de las mujeres que acompañan a Lourdes en la fundación son reales, recuerden no están solas, no se queden calladas, no permitan el maltrato, denuncien. #Niunamenos







