Una mano le cubrió la boca y Gabrielle abrió los ojos de golpe,aún no podía ver a quien lo tomó por sorpresa,todo estaba oscuro y su atacante aún no hacia el primer movimiento con el que le permitiera saber lo que pasaría a continuación.
-¡Shhh! No hagas ruido. Foran le lanzó una mirada precavida hacia donde Horas estaba durmiendo. Un suave ronquido del gigante les aseguró que no se había despertado. Con un gesto de su mano el muchacho le indicó a Gabrielle que lo siguiera en silencio. Éste se