19 - No es más que una intrusa.
Las palabras de Lucas fueron como un golpe directo al corazón de Clara. ¿Cómo podía un niño tan pequeño ser tan fuerte, tan protector? Sintió que las lágrimas se acumulaban en sus ojos, pero se forzó a mantener la compostura.
— Ya me proteges más de lo que crees — respondió, acariciando su cabello y besando su frente.
Lucas sonrió, cerrando los ojos mientras su madre lo arropaba. Clara lo observó dormir por un momento, su pequeño protector. Luego, con una profunda exhalación, apagó la luz y sal