-¿Un hijo mío?- Vincet contuvo las ganas de soltar un bufido con escepticismo- Acaso ella está loca.
Alicia tenía los labios tan apretados que estaban blancos y bajó la cabeza avergonzada por lo que había dicho. Decirle aquello había sido literal mencionar tener sexo abiertamente con él. Ah, quería abrir un hueco y enterrarse.
-Ella quería que tuvieras un hijo mío, seguro que, para sacarme dinero, ¿verdad?
Alicia asintió.
-Era de esperar de ella. Vender a su hijo como si fuera un simple vientre