-En serio, no sé de qué están hablando- Iris, ahora amarrada a uno de los butacones de la sala decía con los ojos llenos de lágrimas-
-No mientas- la que había perdido la paciencia era Kate que había intentado detenerse, pero Nicolae la había agarrado del muslo para mantenerla sentado- A mí no me aguantes- le golpeó la mano para esta vez sentarla Hellene poniendo su mano sobre su hombro sano y tirando de esta hacia abajo.
-no estoy mintiendo... yo.
-Eso tengo que verlo- Hellene se levantó y se