Nicolae cerró los ojos. Como que hoy la vampira que ponía su vida de cabeza le estaba dando por llorar mucho. Aun así, se preguntó qué había pasado. No había enviado a Domic por gusto.
-¿Por qué lloras ahora?- dejó la revista a un lado y ajustó la cadera de la vampira sobre su regazo de modo que estuvieran los dos cómodos con las piernas de la vampira colgando a un costado. Kate no parecía que lo fuera a soltar rápido. En el centro comercial le había costado realmente que lo dejara libre.
-Ni