Sabiendo que entregarle la tarjeta había sido en vano la guardó en su bolsillo y sacó otra cosa. Agarro la muñeca de Kate y dejó en ella algo frío.
Kate intentó soltarse pero el agarre era férreo y su mirada se desplazó hacia su palma encontrando que en el medio de esta estaba una lleva plateada, nueva y con una pequeña figurita de vampiro.
-¿Qué es esto?- frunció el ceño.
-Lo que parecer- lo soltó- La llave de tu nuevo apartamento. Sabía que no lo comprarías así que lo hice yo. Queda a diez mi