-¿Estás segura que esa es la dirección correcta?- Domic marcaba las coordenadas en el GPS del auto.
-Sí- la seguridad en el tono de Kate era absoluta.
Una hora antes, se había despertado sabiendo dónde se encontraba su esclavo. No sabía cómo lo había hecho, pero fue llamarlo y supo su ubicación tras escuchar su voz. Hellene le había explicado poco después la razón.
-Te di mi sangre y la mitad de mi vida. Alguien como tú será capaz de poder usar mi poder como debe ser- la mano de Kate no paraba