Mundo ficciónIniciar sesiónJames ardió en llamas y a pasos tremendos se acercaba a Elena.
— ¡¿Esto es lo que me merezco?! — Gritaba a la vez que caminaba por todo el interior de la sala y cocina. — ¡James! Escúchame. — ¿Tú creer que quiero oírte, Elena?. — ¡Por favor! — ¡Esto es la gota que derramó el vaso! &nbs






