Mundo ficciónIniciar sesiónSara se había quedado en su cuarto después de ir con Tao al río, estaba desganada y no quería hacer nada en lo que restaba del día, pero la llamada de su madre la obligó a salir.
—¡Sara!... ¡Baja! —grito su madre, pero había algo raro en su voz, como si dudará de llamarla. A Sara le tomó unos segundos desperezarse, se estiró y bajó, pero no se esperó ver en su sala a una persona del Imperio Infinito y menos a un hombre lobo, apenas lo vio se quedó estática sin saber que hacer.







