El salón de eventos de la familia Álvarez de la Torre era impresionante. Un techo altísimo con una araña de cristal, paredes adornadas con arte clásico, mesas dispuestas con una pulcritud obsesiva. Todo estaba perfectamente calculado para irradiar exclusividad.
Cuando Nelly cruzó la puerta con Adrián a su lado, los murmullos comenzaron de inmediato.
—Es más… Exuberante de lo que esperaba.
—¿Viste su vestido? ¡Qué audaz…!
—Definitivamente, no es el tipo de mujer para Adrián.
Las palabras se desl