-¡Están bien!
Dijo Cristián, entrando a la habitación de la clínica en donde Edith estaba internada.
-¡Ellos están bien!
Repitió, acercándose a la cama de la dulce embarazada para abrazarla con cariño.
-¿Estás seguro?
-Sí, mi cielo, hablé con Lorenzo.
A continuación, le explicó la situación que habían vivido y que ellos estaban rumbo a Argentina.
-Quisiera estar en casa.
-Ya lo sé, queda poco, es más, en cuanto liberen el aeropuerto, tu contrato queda sin efecto.
Le aseguró Cristian, el cometid