Al despegar el avión y cuando sólo habían hecho algunas millas, sintieron como la nave se sacudió bruscamente.
Ambos hombres estaban acostumbrados a volar y por eso se dieron cuenta de que lo que sucedió, no era normal.
Facundo se asustó bastante, Lorenzo lo tomó con un poco más de calma, aunque se preocupó bastante.
Escucharon que una azafata les pedía que se abrochen los cinturones
Justo se los acababan de desabrochar.
-¿Qué está pasando?
Preguntó Facundo, tratando de disimular su miedo, pero