Los tres amigos, algo más tranquilos, entraron a la oficina de Orlando.
-Lore, no podés salir corriendo.
-Sí, Facundo es el hijo de Edith y era un tema muy importante, es más, él es mi escudo.
-¿No podés conquistarla sin poner a su hijo en el medio?
Le pregunta Leonardo, sin dejar el sarcasmo de lado.
-¿Pensás que la llevé a la cama, invocando el nombre de su hijo?
Le respondió molesto.
Leonardo no se ofendió, más bien se divertía con la situación.
-¡Estás obsesionado con ella, serías capaz!
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