35| Reunión de negocios.
Esther se metió en el baño y se duchó con el agua más fría que pudo poner en la ducha, el cuerpo se le había entumecido de la impresión con la llamada que había acabado de tener Leonel con la señora Agustina Dublá.
La guerra había comenzado oficialmente y Esther sintió que hasta la lengua se le entumeció.
Cuando salió de la ducha Leonel la estaba esperando afuera con la toalla al hombro.
— ¿Qué haces ahí? Pudiste entrar, ni que no te hubiera visto desnudo — pero él negó.
— No es por eso, si ent