21| Familia reunida.
a Esther le tomó un minuto en entender como funcionaba el elevador, y los dos guardaespaldas que le había dado Leonel solo estaban ahí parados a un lado suyo sin hacer nada. No era la primera vez que Esther tenía seguridad, de echo estaba más que acostumbrada, pero los hombres que le había dado su esposo eran demasiado grandes y evidentes y eso la preocupó.
por suerte en el edificio de su hermano sabía que estaba a salvo, así que cuando llego al último piso dejó a los gorilas en la entrada y ca