Amir se sentía demasiado avergonzado como para analizar detenidamente a Olivia, si no fuese por ese hecho, el CEO se hubiese percatado de que algo planeaba su secretaria, pues poseía ese brillo cargado de astucia en su mirada, mientras su gran trasero se bamboleaba de un lado al otro, al tiempo que llegaba justo al lado de Fayna, quien estaba cepillándole el cabello a su yegua.
—Hola. — dijo la joven demasiado animada, apenas tratando de ocultar la alegría que sentía por el solo hecho de que Ol