De esa forma, los años fueron pasando, Amir y Olivia encontraron el equilibrio exacto, no solo para ser padres afectuosos y presentes, sino también para hacer los CEO de Stella Producciones y La sombra de la moda, Amir por supuesto continúo siendo el diablo de París, oculto tras las sombras, y cuando se veía sobrepasado por sus deberes, no solo Saimon y Jamil estaban allí para ayudarlo, sino también Olivia, mientras los hombres se encargaban de hacer negocios con la mafia, la que siempre contin