La familia Rossi Santoro permaneció en el nosocomio el tiempo justo, para ver cómo el cuerpo de Julieta era dispuesto con cuidado sobre la camilla y conducido hacia la morgue.
Para ese entonces, no solo los padres de Amir aguardaban en los pasillos, con rostros demacrados por la vigilia, sino también los padres de Saimon, recién llegados y todavía incrédulos ante el vértigo de una noticia que, a esa altura, ya había dado la vuelta al mundo, Mientras ellos permanecían allí, expectantes a cada in