El tiempo se había vuelto algo surrealista para Saimon, solo fueron un par de meses, solo fue el retorno del diablo, solo fue la llegada de Olivia y toda su existencia había cambiado radicalmente.
Durante los últimos 8 años se había aferrado a Osmar, a que era su hijo, a serle fiel a Gul, aunque no la amara, pero solo bastó con que Olivia descubriera la verdad, para que él finalmente abriera los ojos, en su corazón Osmar seguía siendo su hijo, aunque biológicamente no lo fuese, eso no lo cambia