Emma.-
En la cena con el padrino de Noah estaba dispersa, comencé a pensar detalladamente modo psicóloga y psiquiatra sobre las actitudes de mi esposo, verlo golpear y enfrentarse a mi residente como si fuera un adolescente de quince años me dejó perpleja, unas horas es un hombre simpático y caballeroso y al otro un gruñón celoso, es como si tuviera un trastorno bipolar, porque sinceramente ya no sé qué más pensar y ya su personalidad comienza a darme algo de miedo.
— ¿Emma? –Pestañee al escucha