Emma.-
Mi cuerpo es un traicionero al responder al contacto con el hombre que nos hizo sufrir tanto, mi corazón late tan fuerte como la primera vez teniendo sus labios tan cerca a punto de besarme, sus dedos se aferran a mi cintura pegándome a su cuerpo que reacciona a mi cercanía siento como mi temperatura va en aumento, intento ser racional, pero mi mente ha quedado en blanco con el aroma de esa fragancia que mi cerebro se grabó en lo más profundo.
— Emma… –Susurró mi nombre con un jadeo, de