Capítulo 52
Elena caminaba despacio, descalza, sintiendo el suelo frío bajo sus pies. Un sonido la incomodaba, parecía… latidos.
Se detuvo en medio del camino, cerrando los ojos con fuerza.
— Para… — murmuró, llevándose las manos a la cabeza. — Para… ¿Qué olor es este?
El olor era tan intenso que sintió cómo sus colmillos descendían. Cuando volvió a abrir los ojos, estaban rojos y sabía exactamente de dónde venía el sonido. De la cocina, alguien estaba allí… y solo.
Volvió a caminar y, de repen