Capítulo 42
A la mañana siguiente, Elena fue la primera en salir al área exterior de la mansión. Llevaba una bata y el cabello recogido. Se detuvo al borde de la piscina y tocó la gargantilla en su cuello.
—No imaginé que despertaría sola —dijo, sintiendo su presencia incluso antes de escucharlo.
Vlad apareció detrás de ella, vestido con pantalones de lino claros y el pecho desnudo.
—Nunca estoy lejos —respondió con suavidad.
Elena se volvió, colocando las manos en la cintura.
—¿Entonces me est