—Al fin me atiendes —espeta Antonella, un tanto remilgosa luego de un tercer intento por hablar con su prometido.
—Llegue a casa hace un rato, te estuve llamando pero nunca me contestaste. Luego me metí a darme un baño.
—Sí, es que una de mis amigas, tuvo un problema con su prometido, bueno su ex prometido y estaba tratando de apoyarla. Ya sabes como es esto. Pero también te llamé hace unos minutos.
—¿Sí? —Albert pregunta confundido ya que no vio ninguna notificación en su móvil. Revisa y