—¿Qué haces en mi habitación? —pregunta Antonella, quien sale con la toalla cubriendo su torso y la cual asegura con fuerza, al encontrar a Angelo cerca de la cómoda.
—Vine a ver como sigue, mi hija. —enfatiza.
—Ya está mejor, te lo dije en el hospital. —responde en tono hostil.
—Me hablas como si fuese mi culpa lo que está pasando con Isabella. ¿Qué es lo que pasa contigo? —increpa.
—Déjame sola por favor, necesito descansar un poco.
—¿Descansar o hablar con tu ex? —dice lanzando sobre