Albert entra a la habitación, Antonella espera por él, sentada en la cama. Al verlo se levanta emocionada, el brillo en sus ojos y su sonrisa plena, cargada de felicidad hacen que el CEO, se contagie de su alegría.
—¿Cómo te ha ido en la reunión? —pregunta rodeando su cuello con ambas manos.
—Pues… —él se enseria, hace una pausa— ¡excelente! —exclama. Lo logramos, logramos resolverlo todo. Así que para celebrar saldremos a cenar.
—Entonces, debo cambiarme. —comenta ella, quien lleva un ves