40. El fin.
A pesar de las apariencias de estar en un sueño idílico, Owen presentía que no duraría para siempre, algo en el fondo le decía que la estadía de la madre de Gisselle, no era para nada bueno y no tardó en comprobar que era del todo cierto.
Le bastaron dos semanas de vida familiar feliz para comenzar a notar el ambiente raro, desde el primer momento que Gisselle pisó su casa, puso a su disposición una cuenta para sus gastos, cosa que él se aseguraba de que cada mes el dinero asignado estuviese en