Jen Saldaña
Miami
Bastante habían hecho por mí al dejar que viviera con ellos hasta ahora, desde que habia puesto la clínica, lo mejor hubiera sido que buscara algo cerca de esta, que era lo que se me había metido en la cabeza cuando ocurrió, pero me dejé convencer de mi mamá, pues estaba segura que mi papá no me dejaría mudar sola. Porque una señorita de casa, no debía permanecer fuera de la vigilancia de sus padres.
–Jen, lamento mucho lo que ha pasado entre Dulce y tú – Dijo mi madre – Chayo