Jen Saldaña
Miami
Dulce le sonrió, eso era perfecto, ya tenía el señor Mijaíl, el perdón de mi prima, con esto ya no había marcha atrás, Boggi le iba a hacer caso a su novia. Pues me daba cuenta de que cómo dijo Dulce, todo se consultaban, me gustaba su comunicación, pero que no exagerara, porque viéndolo bien, este par era dado a engrandecer pequeños malos entendidos.
El ejemplo más claro, lo tuve delante de mis narices, cuando ocurrió lo de Emiliano, que tanto fue su berrinche y su coraje, qu