Jacob Smirnoff
Miami
Durante el camino al hospital, me limité a abrazar a Jen que iba llorando en mis brazos, yo también lloraba, pero me limpiaba rápido las lágrimas para que pasaran desapercibidas por ella. No quería ponerla más nerviosa de lo que ya estaba, a pesar de sentirme yo también igual con mucho miedo de perder a mi bebé.
Al llegar al hospital, mi papá y Don Pancho fueron los primeros en bajarse del auto para pedir asistencia para mi hermosa Jen, mientras que yo, no dejaba ni por un