Jen Saldaña
Miami
Mi papá en cuanto los vio tuvo ganas de salir huyendo y lo detuve, no me haría eso después de lo que había costado llevarlo, se tendría que aguantar hasta que todo se solucionara.
–Buenas noches Jen, Don Pancho – Nos saludó Jake – Pasen por favor a la mesa, que mi papá y yo los estábamos esperando.
–Hola, mi amor – Abracé a Jake sin importarme nada – Claro que sí.
–Buenas noches, Jen, ¿Qué es todo esto, hija? – Preguntó mi papá muy alterado – Yo no quiero ver a esta gente.
–Yo