Dos semanas después.
El edificio olía a control, poder… y decisiones que no se discutían dos veces.
Elena volvió a entrar como si no perteneciera ahí, O como si nunca hubiera salido del todo, despues de todo lo que paso, ella quería respuestas claras.
Tacones elegantes, mirada fija. Y esa expresión que ya no era miedo… sino cálculo.
Adrián estaba en la sala de juntas cuando ella entró.
Sin anunciarse, sin permiso especial, solo llegó.
—Llegas tarde —dijo él sin levantar la vista de los docume