Por la mañana llamo a Ivette y Eli, está última tendría la misión de llevar a todos a las cabañas, aquel lugar mágico donde celebró con él su cumpleaños.
—No entiendo porque fuiste ahí— había escuchado la confusión en su cuñada.
—Cuando llegues entenderás— respondió mirando a Cris que sonreía mientras tenía en sus brazos a su hijo, él pequeño dormía tranquilo en sus brazos.
—Está bien, yo creo que el mediodía estaremos allá— dijo al terminar la llamada, solo esperaba que estoy no fuera problem