Armando sabía que era un error ir a la casa de su madre, pero era la única que podría ayudarlo a salir con Rafael del país. Solo debía fingir que estaba de acuerdo en todo lo que ella dijera, mientras mandaba a Fausto a recoger los documentos falsos que mando hacer.
Tenía que moverse rápido, él agente Mendoza estaba pisándole los pies, pensando que tuviera una ventaja sobre ellos al no saber de esa casa.
Dejó el auto que había robado en la esquina, al no ver ninguna patrulla de policía camino