Todos miraron como Armando salía de la casa sujetando la mano de Rafael con su otra mano amenazaba a su hijo sin que él supiera y no se asustará, pero todos los presentes vieron que la llevaba muy cerca de su espalda y temían que fuera capaz de hacer una locura.
—Si no me dejan salir, le juro que voy hacer una locura…— el agente Mendoza miró a sus hombres para que hicieran a un lado y lo dejaran pasar— no intenten hacer ningún movimiento porque soy capaz de hacer una tontería— hizo un movimient