Miró el lugar con una sonrisa, porque no pensó que a donde la llevaría era a su departamento.
—Me imaginó que vas a pedir de cenar— él negó con la cabeza, dos dedos tomaron su barbilla y miró sus labios como si fueran dos frutas apetecibles.
—Yo voy a preparar la cena— ella abrió los nunca se imagino que pudiera tener esa virtud de saber cocinar.
—Tú, no me digas que sabes cocinar— él afirmo con la cabeza, a pesar que dudo un poco quiso subir con él para comprobarlo.
Al entrar Cris se quitó el