Cristopher estaba pensativo, después de la petición de Armando se molestó consigo mismo, pues no había tenido el valor de decirle quien era, que sí, Paola tenía un amante y era él; un hombre de verdad que la hacía sentir mujer, que la hacía feliz algo que él nunca había hecho.
Pero lo pensó, debía seguir callando, por la seguridad de ella, y porque no quería que lo despidiera y lo mantuviera lejos de ella.
Hasta que fuera libre mantendría en secreto su relación, sería su amante eterno si era ne