Al CEO, acostumbrado a lidiar con todo tipo de problemas sin que se le moviera un solo cabello, el color de su atractivo rostro se le fue de golpe.
Por un momento pensó que había entendido mal, no asimilaba las palabras, no entendía que pasaba, la confusión era lo único que pasaba por su sistema.
— ¿Qué fue lo que dijo? — El hombre que vestía de manta y sandalias que lo hacían ver costoso e interesante, preguntaba.
— Pero que... ¿Pensé que ya lo sabían, su esposa está embarazada de gem