Un infierno en la tierra.
La cama estaba intacta, nadie había dormido ahí, el cuarto de baño estaba vacío. Marco simplemente no había regresado a dormir esa noche.
La directora de proyectos estaba furiosa, el CEO ahora no era un simple capricho, si no su pase a la libertad. Si Marco, no se casaba con ella, Andreina, la metería a prisión, y eso no podía permitirlo.
La pelirroja pasó toda la mañana llamando al empresario, pero el tono la enviaba directamente a buzón. No fue sino hasta que contactó al asistente Flav