Un Archivald más fuerte.
La pregunta tomó al niño por sorpresa.
—Claro que si, soy un Rodríguez.
—¿Seguro?
— Completamente seguro. — Archival, no quería mostrar que le afectaba la partida de sus amigos.
Degel sonrió ligeramente.
— Lo sé, nosotros somos fuertes.
La última en llegar fue Violeta
Elegante como siempre.
Con esa vivacidad que solo ella podía tener.
Cuando encontró a Archivald sentado cerca de la fuente principal, se acomodó a su lado.
— Estás triste, primo.
— Todos me preguntan lo mis