La noche de bodas...
El hombre volteó para quedar de frente a su esposa, bajó sus manos y abrazó su cintura.
— Ha sigo un día largo, no quiero que sobre esfuerces tu cuerpo, no voy a ser yo quien haga que el embarazo se ponga en peligro.
Andreina, se daba cuenta de que su esposo no quería hacerle el amor porque le preocupaba el embarazo, pero ella lo deseaba, como podía convencerlo de cambiar de idea.
— Bueno... — Ella dejaba besos suaves por los hombros, los pectorales y el cuello de su marido mientras ha