Esto que los dos sentimos...
El CEO, seguía vestido en su fino traje hecho a medida que le quedaba como un guante al cuerpo. Se acercó más a ellas y tomo asiento justo al lado de Lauren.
—Déjame intentar.
Lauren, dudó un segundo, pero terminó entregándole la cuchara.
Sus manos se rozaron y la descarga eléctrica que sintieron fue innegable. Ese contacto breve… ya no era casual, y eso lo hacía mas peligroso.
El entrajado empresario tomó la cuchara con cierta torpeza, lo que hizo que Lauren, lo mirara con diversión