El misterioso padrino de bodas.
La directora ya no respondió a los mensajes de su subalterna. Ella, siendo tan arrogante, engreída, y creyendo que se merecía solo lo mejor de lo mejor.
Había sido engañada por el atractivo y exitoso CEO de ojos verdes como el mar abierto. Ese al que docenas y docenas de mujeres lo asediaban, pero que pensó que solo ella era la dueña de su pasión.
Claramente eso no estaba ni cerca de ser así, pero no se quedaría con las manos cruzadas, pensaría en tenderle una trampa a esa zorra de Wend