El CEO Ferreira, nunca se disculpa.
Chloe, tenía mala cara, ella se sentía mucho más que esa simple repostera, lo tenía todo, coches, dinero, cuentas en el banco, ropa de diseñador, joyas costosas, ¿Cómo podía alguien tan simple como Franchesca, compararse con ella.
Una risa de burla estalló en el lugar, la socialité reía a carcajadas, las palabras del CEO, habían sido como un chiste para ella.
— ¿Estás loco? ¡Yo soy la princesa de mis padres, ellos me lo dan todo, vivo como una reina, tengo sirvientes a mi disposición, pue