Kylie despertó sola poco después de las diez. Aunque estaba sola, no estaba preocupada. Después de los últimos días, una parte de ella ni siquiera sabía si le importaba que Ethan estuviera en casa o no. Como parte de su rutina, se duchó, se cepilló los dientes, se vistió y se peinó. No pensó en Ethan ni por un segundo.
Pero camino a la cocina, asomó la cabeza al gimnasio y encontró a Ethan en la caminadora. Él levantó la vista al oír la puerta y sonrió cuando la vio. Kylie notó que sudaba muchí