Por suerte, ella estaba despierta y logró atrancar la puerta con muebles y llamar a la policía. A causa de esto, Garcia Entertainment perdió una inversión de cinco millones, y su querido padre, Laurence Finch, nunca se lo perdonó. Con solo pensarlo, un escalofrío le recorría el cuerpo, aunque hubiera ocurrido hacía mucho tiempo.
Kylie salió de su ensimismamiento y se concentró en la situación actual. Su corazón dio un salto cuando vio que la manija de la puerta comenzaba a girar. Kylie se armó