Ángelo.-
Ha pasado un mes desde lo ocurrido con Cora. No me ha dejado verla ni un solo día, y yo no he dejado de ir a visitarla, llevándole flores, chocolates y todo lo que se me ocurre para sacarla de la depresión… pero no he tenido éxito.
Estuve a punto de torcerle el cuello a la desgraciada de Katrina. De no haber estado Brian, me habría convertido en un asesino de mierda, llevado por mis impulsos, el asco y el odio que le tengo a la hija de puta.
Ahora que ya sé la verdad, que no traicioné