Julia.-
Mi papá ya estaba instalado en nuestra casa, estaba sorprendido por el lujo en el que vivían sus hijas, no sé porque el asombro, ellos venían de un crucero que parecía ser una ciudad entera.
— No, puedo creer que hayas construido esta casa desde cero ¿de dónde sacaste tanto talento? –se nota el asombro en su voz, pero cargado de amor y orgullo.
— Los tuyos padre –afirmo sonriendo–. construiste una finca con trabajo duro ¿ya lo olvidaste?
— Estoy muy orgulloso de ti mi niña, de ambas