"solo hay una fuerza motriz: el deseo"
Azura
La noche aún cubría el cielo cuando llegamos a las tierras de la manada. Las luces de las cabañas principales brillaban a lo lejos como faroles cálidos en medio de la oscuridad. La brisa nocturna arrastraba los aromas del bosque y los mezclaba con el de la leña encendida, como si nos diera la bienvenida a casa. Grayson no soltó mi mano en ningún momento.
Sentía su calor envolverme, y cada paso que dábamos me hacía sentir más cerca de lo que alguna ve